La metodología de trabajo se estructura en tres fases de intervención, la aplicación de las cuales depende de las necesidades de cada caso:
PRIMERA VISITA
Exposición del motivo de consulta y de la información necesaria para la valoración del caso, a través de la anamnesis.
EVALUACIÓN PSICOMÉTRICA Y DIAGNÓSTICO
En los casos que sea necesario: Exploración exhaustiva mediante instrumentos psicométricos adecuados a la problemática observada en la primera visita. Devolución de la información y indicación del tratamiento a seguir.
La metodología utilizada para la evaluación psicométrica incluye el siguiente grupo de pruebas:
De inteligencia.
De capacidades y aptitudes neuropsicológicas: memoria, atención, psicomotricidad, percepción visual y espacial, lateralidad, coordinación, orientación derecha-izquierda, percepción temporal, lenguaje...
De personalidad.
De valoración de aspectos psicopatológicos: ansiedad, depresión, autoconcepto, autoestima, adaptación...
Proyectivos: estudio de la personalidad y de las relaciones familiares.
TRATAMIENTO
El tratamiento se orienta, de forma global, hacia la formación y capacitación delante las dificultades específicas a través de la orientación de actitudes enfrente de problemas concretos y específicos; asesoramiento y medidas psicológicas y/o psiquiátricas (en aquellos casos que se precisen); técnicas de relajación, de autocontrol emocional y del comportamiento, así como de habilitación social...
De forma más concreta, en el ámbito académico, las líneas de actuación están orientadas hacia: